Vivo trazando espirales
súbdito de mil mareas -
al capricho de las olas
sin remos, timón ni vela.
Me llevan las turbulencias
con su cadencia de espuma
en estado efervescente
hacia una muerte segura.
Al compás del firmamento
baten y baten los días
arrojándome a las costas
sinsabores y delicias.
Bobas fortunas futuras
naufragas del desaliento.
Falsas memorias que rasgan
el velo extraño del tiempo.
Plenos placeres presentes,
caracolas de alegría.
Piedrecillas de colores
de suave sabiduría.
Monotonías de mundo -
Exaltaciones del alma -
Ciegos designios del cielo -
Ojos que avivan mis brasas.
Negras tormentas de miedo -
Brisas de aliento común -
Temporales de desidia -
Tardes alegres de luz.
Y me hundo en la espesura
De una mar que nunca calla
Hasta el día en que se apague
Mi latido en la palabra.

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